La comunicación registra uno de los primeros signos que nos distingue como personas en cualquier ámbito de la vida, por ello cuando nos dirigimos con la primera intención de dar un sentido de las frases, el mensaje dice mucho de lo que queremos comunicar, gestos, tono empleado e imagen hacen que el receptor interprete en un sentido o en otro el mensaje recibido. En los eventos la comunicación no pasa por improvisaciones, pues en tan solo dos o tres días que suelen durar estas ferias, tanto espacios físicos como los stands feriales como el personal que representa a las empresas tienen que dar lo mejor de sí mismas, vamos como si se tratase de una final de copa. Y ¿por qué?, sencillamente este tipo de inversiones corporativas necesitan de un plan de marketing bastante elaborado con anticipación, en ocasiones incluso requieren de un giro en su diseño de marca, colores y productos renovados.
Pero, qué resultados podemos esperar tras un stand ferial..., aparte de un mobiliario, luces, pancartas, folletos publicitarios, una moqueta negra elegante o unas azafatas/os espléndidos, que nos van a proporcionar un valor de marca únicos. Podemos encontrarnos con que la comunicación no corresponde con el activo principal tangible que exponemos del producto o servicio. La correspondencia intención y comportamiento no siempre es percibida ni valorada de la misma manera por todo el mundo. De esta manera cuando queremos comunicar publicidad en un stand ferial podemos optar por dos modelos, el primero se refiere a una comunicación retórica y a la vez que provoque una inmersión por parte del cliente hacia la marca, como por ejemplo aquellos mensajes donde se usan las analogías cuando acaban con una pregunta abierta, haciendo que el cliente participe de la cuestión en sí. El segundo modelo de comunicación, la "invasiva", aquella que entra directamente en el espacio de razonamiento del cliente exponiéndole argumentos más agresivos para que cambie de actitud, a pesar de que el mensaje supone un cambio de paradigma, para ello se intenta crear un modelo de mensaje que agrupe a un amplio espectro de la población en general, sencillo de comprender y con palabras claves que funcionen como motor neurolingüístico en los clientes.
Lograr el éxito o conseguir una rentabilidad aceptable en los eventos feriales requiere de una comunicación eficaz esencialmente en tres periodos, la prefería, durante la feria y la post feria, de esta manera se podrán obtener resultados tangibles y nuevas perspectivas de futuro en cuanto a la ampliación de mercados.